martes, 10 de noviembre de 2015

EL CHANCHO QUE SE REHÚSA A IR AL MATADERO

ALAN GARCÍA, EL APRA Y EL NARCOTRÁFICO


Después de una ardua batalla contra sí mismo en las elecciones internas del APRA, Alan García emergió victorioso como el candidato oficial a la presidencia. Y no estoy hablando de ningún caso de esquizofrenia; es simplemente una muestra de la poca estima que se tiene por la democracia en su partido político. Pero aun así, el resultado de estas “elecciones” suscitó una celebración masiva. El mitin se dio en el Coliseo Chamochumbi en Magdalena y asistieron tres mil seguidores del culto alanista o, como ellos prefieren llamarse: “el partido aprista”.

Como era de esperarse, dicho evento fue una noche repleta de demagogia y megalomanía. Empezó con el montón de zombis cantando “¡Alan presidente!” y el candidato presentándose sosteniendo la bandera peruana. De ahí, García entretuvo a sus seguidores con una rodada por el escenario mientras agitaba la bandera, al ritmo de la versión cumbia del vals “Mi Perú”. Y fue después de eso, que inició el espectáculo de mentiras. 


Fiel a su estilo, Alan lució sus dotes de oratoria al dar su discurso. Además de promulgar promesas incumplibles, condenó al actual gobierno por armar escándalos políticos que alejan y desmotivan al pueblo de participar en los temas de coyuntura. Algo irónico considerando que sus dos esbirros (Mauricio Mulder y Javier Velázquez) han sido, en gran parte, responsables por convertir a este congreso actual en un circo.

Entre las tantas promesas que anunció están: el uso de las fuerzas armadas para combatir la delincuencia, la construcción de un nuevo ferrocarril, la eliminación de las services y la reducción de la pobreza por debajo del 10 % (ya huevón...). Además, propuso crear un “canon comunal” entre comunidades indígenas y las empresas mineras. 

Como se pueden imaginar, todo esto causó revuelo en los medios, en especial las redes sociales. Principalmente porque: 1. El tren eléctrico le demoró 25 años en terminar; 2. En el 2006 también prometió eliminar las services (y un huevo de cosas más que jamás cumplió); y 3. Cuando se dio el conflicto socioambiental del Baguazo, su reacción fue opuesta a lo que esperarías de alguien que cree en el “canon comunal”. Etiquetó a los indígenas como “invasores que quieren impedir el progreso del Perú” y personas que “no son ciudadanos de primera clase”. Sin embargo, como todo buen encantador de serpientes, durante el mitin García cautivó a su público y logró conseguir esos aplausos que tanto alimentan su ego. 


Así que bueno, aunque lo queramos o no, se oficializó la candidatura del dos veces presidente del Perú. Tan solo una muestra más del poco aprecio que se tiene por la democracia en este país. Nadie tiene un decir en quién postula; como en toda plutocracia, lo hace el que tiene el dinero suficiente. Y en nuestro caso, también el que tiene una base de seguidores que rinden culto a su personalidad (ya sean apristas, fujimoristas o ppkausas)

Pero ahora, regresando al elefante en la habitación (y hablo, literalmente, del elefante Alan García), el candidato a la presidencia tampoco la tiene tan fácil en esta campaña. Aparte de ser ególatra, corrupto, sinvergüenza y el responsable de uno de los peores gobiernos de nuestra historia (‘85-‘90), tiene un caso judicial que lo está persiguiendo. Algo que en esta temporada electoral, quizás sea el esqueleto más grande en su clóset especial de prendas triple xl. A lo que me refiero, es a los famosos “narcoindultos”. Ya que esto, los vínculos a Gerald Oropeza y las fotos con Gia Rogers, han llevado a que RatAlan se gane el apodo de “el candidato de los narcos”.



LOS NARCONINDULTOS


Todo esto empezó cuando a finales del 2011, el actual gobierno dio a luz a la “Megacomisión”. Esta fue creada con el fin de investigar las acusaciones por corrupción que enfrentaba (y sigue enfrentando) la gestión presidencial de Alan García. Pero recién fue en el 2013 que el asunto se puso serio para el expresidente. De todas las irregularidades con las que se topó la Megacomisión (acuerdos informales con empresas, obstrucción de justicia, chuponeos ilegales, etc.), lo que más destacó fueron los indultos y conmutaciones de sentencias. 

Por varias razones: 1. Se dieron 232 indultos y 5 246 conmutaciones; 2. De los indultos y conmutaciones, 72 y 3 207, respectivamente, fueron por el delito de tráfico de drogas; 3. 400 de esas conmutaciones fueron por el delito en forma agravada (o sea que los sentenciados no eran de esos dealers pulpines que te venden ponz para ganarse su sencillo); y 4. Se encontraron casos de familias y organizaciones criminales enteras a las que se les conmutaron las sentencias. 

¿La defensa de Alan García? Echarse grasa (y no del tipo que le sobra en el cuerpo). Su primera excusa fue que buscaba “erradicar el hacinamiento de los establecimientos penales”. Algo que contradice su política, ya que durante su gestión, el número de encarcelados aumentó en un 33 %. Además, la mayoría de sentenciados en nuestro país han cometido robo agravado (30 %). Pero de las conmutaciones, 1 626 se dieron a este tipo de criminales; es decir, la mitad que por tráfico de drogas. Luego, se descubrió que también se había conmutado a otros 371 delincuentes, los cuales se encontraban en semilibertad; o sea, no estaban ocupando una cárcel. Y como si fuese poco, de ese grupo, 268 tenían condena por tráfico ilícito de drogas.


La investigación también encontró que para poder hacer esto posible, se cambió por completo la modalidad para otorgar indultos y conmutaciones: se flexibilizaron requisitos y exigencias. También se fusionaron varias comisiones que veían estos casos para crear la “Comisión de Gracias Presidenciales”. Y además, se informalizó por completo la institución. Bastaba con un nombramiento simple (o sea, ya no ser un profesional especializado), para poder firmar uno de estos decretos. Incluso, se eliminó la obligación de archivar estos casos. 

Si eso no huele a corrupción ¿entonces qué...? Peor aún, porque se encontraron denuncias de que se cobró por estas derogaciones penales. Montos desde dos mil hasta 15mil dólares. Y encima,se encontró evidencia que implica a García directamente. Se descubrió que, en algunos casos, el entonces presidente alteró las conmutaciones dadas por la comisión, a favor del delincuente.

Alan García admitió haber firmado los decretos, pero ya que la mea culpa no es parte de su retórica, se hizo el de la vista gorda (y no me refiero a su peso…). Según él, no sabía que la comisión cambió las reglas de indulto, ni sabía que se le dio prioridad a los casos de narcotráfico. “Supongo que ocurrió por el ministro a cargo…” fueron sus palabras. Y efectivamente, como en toda mafia, fue el subordinado quien pagó pato y no el pez gordo (otra vez…tampoco me refiero a su peso)


Es por eso que quien está actualmente en juicio y en prisión preventiva por los narconindultos es el expresidente de la Comisión de Gracias Presidenciales, Miguel Facundo Chinguel. Pero tampoco es que el mencionado sea del todo inocente. Al contrario, la evidencia ha mostrado que Chinguel jugó una tremenda mano en este acto de corrupción. Se descubrió a través de un video, que el exfuncionario visitaba las instalaciones penitenciarias para negociar las conmutaciones con los presos. Además, salieron testimonios de exreclusos manifestando que los presos acudían directamente al exfuncionario para poder obtener su libertad, siempre a cambio de una suma de dinero.

Pero, lo más indignante de este caso es cómo ha afectado a Alan García (o más bien, cómo no lo ha afectado). A pesar de habérsele encontrado culpable de los delitos de encubrimiento personal y asociación ilícita para delinquir, el año pasado, el expresidente salvó su pescuezo. El Quinto Juzgado Especializado en lo Constitucional de la Corte de Lima, a cargo de Hugo Velásquez Zavaleta, declaró válido el pedido del exmandatario de anular su participación en la investigación. Presuntamente, por haber sido convocado de una manera inconstitucional por el grupo parlamentario, bajo el pretexto de que no sabía porqué se le estaba investigando (otra muestra del chiste que es el sistema judicial en el Pedú).


Sin embargo, por lo que ha estado sucediendo este último año, se ha cuestionado su pedido de amparo y se le volvió a citar. Ante esto, García, con toda la conchudez del mundo, hizo otro pedido de amparo, esta vez en contra de los jueces. Otra vez, bajo el pretexto de que se estaban violando sus derechos constitucionales. Pero parece que el dinero no le pudo comprar la libertad y ese pedido fue derogado. Lo cual ha llevado a que su primer pedido de amparo (que fue apelado) entre en fase de revisión de sentencia en la Corte Superior. A buena hora, ya que durante los últimos meses se han estado descubriendo vínculos del partido aprista con el narcotráfico; lo cual no beneficia para nada al exmandatario.

¿EL CANDIDATO DE LOS NARCOS?


Si han estado al tanto de los temas de coyuntura, de seguro habrán escuchado del famoso Tony Montana peruano: Gerald Oropeza. La verdad es que este sujeto no es más que uno de los tantos narcotraficantes de nuestro país. El tema con él ha sido que se ha dramatizado su situación en los medios por todas las particularidades que rodean su caso. Los videos con autos lujosos, las fiestas extravagantes, el intento de asesinato con granadas; todo eso ha convertido a este personaje en algo más de lo que es. Pero, lo que también le ha dado mayor relevancia, es la politización del caso que se ha generado por los vínculos del delincuente con el APRA.

*Fuente: El Panfleto

Primeramente, su padre Américo Oropeza, antes de ser asesinado en el 2011, fue un ávido militante del partido aprista. Su madre, Pilar López, también, e incluso fue candidata al congreso por el partido de la estrella en el 2011. Pero por alguna razón, este año, cuando salieron a la luz las acusaciones en contra de Gerald, el partido expulsó a su madre. Luego, cuando se filtró el audio en que Oropeza declara tener el apoyo de su “Tío Alan”, los apristas inmediatamente se manifestaron ante los medios. 

Declararon que el mencionado no se trataba de su líder y que tampoco tenían ningún vínculo con el narcotraficante. De ahí, se descubrió que efectivamente este tío no era Alan García, sino el esposo de la tía de Gerald; un ex miembro de la banda criminal Los Destructores. Sin embargo, uno no puede evitar pensar: Si el APRA no tiene nada que ver con el narcotráfico, ¿Por qué sintieron la necesidad de salir a defenderse y expulsar a la madre de Oropeza? Normalmente, cuando alguien no tiene nada que esconder, no siente la necesidad de limpiar su imagen.

*Toda la batería del tío Alan

Luego de que se dieran estos sucesos, se filtró otra nota de voz de Whatsapp de Oropeza con insinuaciones sospechosas. En dicho audio, el narcotraficante dijo necesitar de la influencia de una cierta persona para que el Ministerio Público pague una deuda de 18 millones de soles que tienen con la empresa de su familia: Sergero Sac. Agregó que si “él” lo ayudaba, usaría ese dinero para financiar la campaña de dicha persona el próximo año. 

Esto levantó sospechas en muchos porque, ¿Quién necesita tanto dinero para una campaña? Un político que postula a la presidencia. ¿En qué partido militaba Oropeza? El APRA. ¿A qué políticos conoce el narcotraficante…? Y para su mala suerte, tan solo una semana después de que se filtró este audio comprometedor, el líder del partido de la estrella volvió a encontrarse en el medio de una controversia. Esta vez por un selfie con la bella modelo canadiense: Gia Rogers.


Y esto no causó polémica por ser una foto en la que el expresidente parece un tío mañuco. Fue porque resulta que la modelo es una exreclusa que estuvo encarcelada en Ancón por narcotráfico del 2010 al 2013. Ante esto, la modelo salió a desmentir su conexión con Alan García. Pero unos días después, el diario UNO reveló que la canadiense sí tiene un vínculo con el partido de la estrella.

Se encontraron fotos de Gia Rogers en la fiesta infantil del nieto del ex primer ministro Jorge del Castillo. Además, también se filtraron otras fotografías en las que se veía a la modelo con su pareja Jorge Lovatón de juerga, en compañía de Manuel del Castillo (hijo del dirigente aprista). Todo esto se dio después de que Manuel negara conocer a Gia cuando el diario accidentalmente publicó una foto de la esposa de Del Castillo en la fiesta infantil, confundiéndola con la canadiense. Pero al ser atrapados con las manos en la masa, la única defensa del ex premier Jorge, fue decir que la presencia de Rogers en la fiesta de su nieto, fue una “lamentable coincidencia”.

*Gia posando frente a la torta del cumpleañero 
y el tío Jorge en shock por la "lamentable coincidencia".

AL BORDE DEL PRECIPICIO


Así que primero los narcoindultos, luego un vínculo a un narcotraficante, y de ahí una foto con una burrier. Es obvio que las cosas no se ven bien para el partido de la estrella. En especial para su líder Alan García. A estas alturas, cualquier persona con la capacidad de razonar, ya puede deducir que efectivamente existe un vínculo entre el narcotráfico y el APRA (sea cual sea la relación; no estoy diciendo que sea estrictamente monetaria).

Pero, lo que le ha causado mayor daño al expresidente no son estos sospechosos nexos con criminales. Total, hasta que no haya pruebas concretas, solo queda especular acerca de estos vínculos. A lo que yo me refiero, es a aquella cosa que es más grande que su barriga: su ego. Alan García no conoce culpabilidad ni reconoce los errores. Y es esto lo que lo ha llevado a meter la pata en su defensa contra los narconindultos. Lo cual solo ha hecho que parezca más culpable de lo que ya es. 

El gran error de García ha sido no desvincularse de lo sucedido. Con tantas mentiras que está acostumbrado a decir, pudo haber dicho que sus funcionarios abusaron de su confianza y que lo engañaron. Porque, pese a haber resguardado la responsabilidad en los actos de su ministro, el no lo ha condenado por haber tomado las decisiones equivocadas. El expresidente ha defendido a Facundo Chinguel. También ha dicho que él mismo le dedicó horas de horas a los casos y que incluso le pidió consejos a Dios para saber por cuánto debía reducir las penas (¿Dios? ¿en donde cree que estamos? ¡¿el sur de Estados Unidos?! Se quemó solo el gordo...).


Así que pese a haberse echado grasa, parece que no ha sido suficiente. Hasta hace poco García ha defendido sus acciones bajo el argumento de que él firmó los indultos porque no estuvo fuera de la ley al hacerlo. Aunque tiene razón, ese no es el punto. El tema con todo esto es que él no logra reconocer que hubo corrupción en su gestión presidencial, pese a que la evidencia indica que sí. Incluso ha tenido la concha de molestarse y querer cambiar de tema cuando esto surge. 

Y como si fuese poco, ha sido tan audaz como para comparar sus narconindultos con los indultos que ha estado otorgando el presidente estadounidense Barack Obama. El problema con esta comparación es que Obama ha liberado a personas sentenciadas por posesión o consumo de marihuana. Es decir, ofensores no violentos. Mientras que los indultos de García han ido a personas sentenciadas por delitos más graves en lo que respecta al narcotráfico. A reclusos que estaban cumpliendo condenas de hasta 15 años o habían sido allanados con 10 o más kilos de cocaína (o sea, no stoners que estaban en el lugar equivocado a la hora equivocada como en EE. UU.; sino jugadores importantes en el comercio de las drogas). Lo cual te hace pensar que quizás no es tan jalado de los pelos creer que se intercambiaron indultos por dinero. Todos sabemos que a narcotraficantes de ese calibre les sobra la plata.


Para rematar las acusaciones que enfrenta el expresidente, también ha salido un informe realizado por el periodista Franklin Briceño. En este, se les ha consultado a expertos estadounidenses especializados en narcotráfico, y las declaraciones que ellos dieron no son nada favorables. “Desde 1990 he trabajado en 114 países de todas las regiones del planeta y yo no conozco ningún otro caso de tal magnitud numérica", dijo el abogado y economista de la Universidad de Columbia, Edgardo Buscaglia. Mientras que el politólogo de la Universidad de Northern Illinois, P.S. Ruckman, ha manifestado que "a juzgar por la información disponible, pareciera ser la cifra más alta de indultados jamás habida".

Así que como pueden ver, no requiere ser peruano, y mucho menos antiaprista, para especular acerca de la corrupción ejercida por el exmandatario. Basta con una mirada objetiva sobre el tema para darse cuenta de que los narcoindultos son una muestra de la clase de excesos que pueden cometer personas corruptas en el poder. La última de sus payasadas ha sido decir que en un eventual tercer gobierno suyo (lo cual no va a pasar), entregaría las facultades de otorgar indultos a la iglesia. A un estilo similar al padre Hubert Lanssier quien revisó los indultos por terrorismo durante el gobierno de Alberto Fujimori (Fujimori y Montesinos también cobraban cupos de narcos, así que supongo que tiene sentido que García opte por hace lo mismo que el ex dictador).

*Fuente: El Panfleto

Todo esto que el expresidente ha estado haciendo para intentar lavarse las manos, lo ha ayudado a esquivar la ley, pero no le ha favorecido en otros aspectos. Según encuestas realizadas este año, el partido que se percibe como más corrupto es el APRA. Mientras que el político percibido como el más corrupto en el Perú, es Alan García. Esto le ha costado su lugar en el corazón del electorado. A diferencia de cómo se veía el panorama electoral hace un año, los candidatos más populares son Keiko y PPK. De ahí seguía Alan, pero hace poco ha caído por debajo de Cesar Acuña, quedándose con solo el 7 % de la intención de voto. 

Según García, esto no significa nada, ya que en elecciones pasadas él ha pasado de tener ese mismo porcentaje a ser presidente. Y tiene razón. Políticamente, el Perú es un país impredecible, y con el nivel de demagogia que ejerce el líder aprista, no sería sorpresa verlo surgir en las encuestas en los meses que vienen. En especial porque podría ser que se libere de las acusaciones de los narconindultos.


Como dije antes, el pedido de amparo de García está siendo reevaluado en la Corte Superior. El tema con esto es que los votos de los jueces están divididos. Mitad a favor del amparo de García (o sea, que ya no se le investigue), y la otra mitad en su contra. Por esta razón, se ha convocado al juez Jesús Soller para decidir si son válidas las investigaciones contra el expresidente. Y el problema con esto es que dicho juez tiene un vínculo comprometedor con el acusado. Primero que todos en su familia son militantes apristas. Segundo, García es el padrino de su promoción de doctorado de derecho de la USMP. Y tercero (y quizás lo peor), es un juez que votó a favor de García cuando se anuló la primera citación para ser investigado por los narconindultos en el 2013. Repito: si esto no huele a corrupción ¿ENTONCES QUÉ?

A estas alturas, cosas como las que se han mencionado en este artículo, no deberían sorprendernos. Este es el Perú: donde democracia y justicia son palabras, y la corrupción y el abuso son hechos. Por eso tampoco debería sorprendernos cuando Alan García se salga con la suya. No solo por nuestro deficiente sistema, sino también porque el expresidente siempre ha mostrado ser aquel chancho que se rehúsa a ir al matadero.


Desde que fue acusado de enriquecimiento ilícito por su primer gobierno, siempre ha buscado la manera de limpiarse. Tanto así que llegó a ser presidente por segunda vez. Es obvio que su tercera presidencia no será una realidad, pero pensar que se cumplirá la justicia, es ser algo idealista. Por más que sea un auténtico CSM, García ha probado ser uno de los políticos más inteligentes de nuestros tiempos. Sabe moldear discursos, opiniones e incluso acciones para que jueguen a su favor. Así que si se aprueba su amparo, será otro día más en los zapatos de Alan García. 

Nadie pide que se le encierre detrás de rejas o algo por el estilo. Pero sí que se cumpla la ley para por lo menos tener algo de dignidad como peruanos. Bastaría con que se le impida ejercer un cargo público por el resto de su vida como para darle al pueblo algo de satisfacción (aunque ya es un poco tarde. Hubiera sido útil en el año '90...). Porque es imposible que cosas como éstas sigan sucediendo en nuestro país y que nosotros no tengamos nada que decir. O que nuestro único decir sea votar a los mismos ladrones al poder. Por eso es que en estas siguientes elecciones no debemos cometer ese error. El cambio empieza por nosotros. Si seguimos mandando el mensaje de que los políticos pueden hacer de las suyas sin repercusiones, entonces todo seguirá igual. 

Esperemos a ver si el fallo de la Corte Superior favorece o no al candidato presidencial. Sea cual sea el resultado, el daño a nuestra democracia ya está hecho. Porque, aunque se derogue el amparo, es difícil no pensar que más adelante el habilidoso Alan busque la manera de salirse con la suya, como ya lo ha hecho tantas veces. Pero de lo que sí podemos estar seguros es que si el líder aprista se salva, él no dudará en celebrar de esta manera:

jueves, 5 de noviembre de 2015

EL HÉROE QUE MERECEMOS, NO EL QUE NECESITAMOS

VÉRONIKA MENDOZA, LA IZQUIERDA Y LA DERECHA EN EL PERÚ:


Como bien sabrán, estamos a solo cinco meses de las elecciones presidenciales. A solo cinco meses de aquel día (bueno, en nuestro caso dos) en el que ejercemos un derecho fundamental: la democracia. Peruanos de todos los tamaños, formas, credos y estratos salen juntos a la calle a hacer que su voz se escuche. 

Lamentablemente, lo único que dicen son un par de “¡carajos!” y quejas. Así que lo que se escucha es la voz de la quejumbre y el tráfico. Más el calor y la cantidad excesiva de personas en la calle, un día importante termina convirtiéndose en una molestia. Peor aún, cuando nuestro concepto de “democracia”es una decisión al azar entre un puñado de caras conocidas. Son los mismos candidatos y las mismas promesas vacías. Y este año no es ninguna excepción.

Para variar, tenemos a un huevo de precandidatos; muchos de los cuales no vale la pena mencionar (porque francamente, están por las). Entre los más figurativos tenemos a “El Gato Fiero” Antero Flores; al primer precandidato shipibo en la historia: Miguel Hilario;  y al candidato por el partido de Ollanta, Milton Von Hesse (¿partido nacionalista con apellido alemán? Bueno, como a Urresti lo han acusado de asesinato y violación, supongo que habrán escogido al primer kamikaze que se apuntaba). 

De ahí, tenemos a los peces gordos. En orden, por intención de voto, están: Alejandro Toledo (3 %), Cesar Acuña (4 %), Alan García (7 %), PPK (11 %) y en la cima, nadie más ni nadie menos que Keiko Fujimori (33 %)


Sea cual sea el resultado, estas elecciones marcarán la historia. Se sabe que cualquier candidato debajo de Alan no va a ganar las elecciones, pero respecto a los tres más populares, hay una gran expectativa. ¿Cumplirá Alan su sueño de ser presidente y ladrón por tercera vez? ¿Cumplirá su objetivo PPK de ser gerente general del Perú? (antes de que esté más fosilizado de lo que ya está) o peor aun, ¿Se cumplirá la profecía de que la hija del exdictador asuma el trono presidencial? A estas alturas, es difícil saberlo. Tenderemos que esperar hasta abril (y luego junio) para ver cómo metemos la pata.

Pero hay una candidata a la que aún no he mencionado; alguien que durante los últimos meses ha estado recibiendo cobertura en los medios pese a su bajo porcentaje en intención de voto. Ahí abajo, en el club del 1 %, junto a Yehude Simon y Vitocho, está Verónika Mendoza. ¿Y quién es Verónika Mendoza? ¿Aparte de ser la nueva mesías de la caviarada peruana? Antes de entrar a lo político, indaguemos en lo personal.

VERÓNIKA FANNY MENDOZA FRISCH:



Hija de una francesa y un peruano, Verónika nació en el Cuzco en 1980. Se crió en la capital incaica hasta el final de sus años escolares y luego fue a París a realizar sus estudios universitarios. En el 2003 obtuvo un titulo en psicología, en el 2006 un masters en ciencias sociales y después un masters en educación en español. Ejerció como profesora en París por un tiempo hasta regresar al Perú. Una vez aquí, continúo su labor como educadora en español en Cuzco y Puno.

En el 2007 tuvo su primer roce con la política, como coordinadora de comités de apoyo internacional para el Partido Nacionalista (el partido de este gobierno corrupto). En el 2009 pasó a ser secretaria de prensa de juventudes  y en el 2010 vocera de la comisión de la mujer. Un año después, se lanzó a la candidatura para congresista y al igual que su candidato a la presidencia, salió victoriosa. Desde ahí paso a formar parte de numerosas comisiones; todas relacionadas a la cultura, pueblos indígenas y medio ambiente. Pero el 10 de junio del 2012 esto dejó de ser. 

Lo que sucedió fue que en mayo de ese mismo año, en Espinar, Cuzco, se había dado un conflicto socioambiental entre el pueblo y la minera Xstrata Tintaya. Esto se dio por el historial de contaminación y violación de derechos humanos por actividad minera, y riesgos a la salud encontrados en los pobladores (altos niveles de mercurio y arsénico). Se le exigió a la empresa un aumento en su aporte por utilidades de 3 % a 30 %, pero  la trasnacional se negó. Esto suscito una revuelta que duró más de una semana y dejó cuatro muertos, ocho heridos y 76 policías agraviados.

*El pueblo en luto después del conflicto.  Foto: Chemi

La clara violación de derechos humanos impulsó a Verónika a renunciar al partido. Emitió una carta en la cual se dirigió al pueblo peruano, señalando cómo ella y todos quienes votaron por Humala habían sido traicionados. Como algunos sabrán, el presidente en su plan de gobierno había prometido ponerle freno al modelo explotativo y abusivo del neoliberalismo. Su “gran transformación” apostaba por un gobierno que ponía al pueblo antes que la empresa. Ante el conflicto en Cuzco, esto obviamente no fue el caso, lo cual causó indignación y la renuncia de la ahora candidata presidencial. Ella afirmó que su compromiso era (y sigue siendo) con el cambio que necesita el pueblo y no con los intereses económicos. En sus propias palabras: “Me sumo a todos aquellos que siguen creyendo que otro Perú es posible, con solidaridad, justicia y paz social”.

Poco después de su salida del partido presidencial, en el 2012, se unió a la nueva coalición de izquierda: “Acción Popular – Frente Amplio”. Desde entonces, ha tenido una trayectoria política dedicada a la defensa de los derechos de minorías y el medioambiente. Ha formado parte de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos en donde votó a favor de la unión civil y fue la única en votar a favor de la despenalización del aborto. En numerosas ocasiones, se ha manifestado en contra de las acciones opresivas que ha ejercido nuestro gobierno en los conflictos mineros. Así que en resumen, desde el inicio de su carrera política, Verónika Mendoza ha mostrado ser una ávida defensora de los principios liberales, la democracia y los derechos humanos.

LA CARRERA A LA PRESIDENCIA:


Después de meses de generar expectativa, en agosto de este año, desde su ciudad natal de Cuzco (a través de un video más aburrido que misa) anunció su candidatura. A diferencia de lo que sucede con otros partidos, en donde sus elecciones internas son Alan vs. Alan (ah, por cierto,  ¡Alan le ganó a Alan y oficialmente es el candidato del APRA!), Verónika participó contra varios candidatos en las primarias de Frente Amplio. Así que antes de ser candidata, su partido ya nos estaba dando una muestra del valor que le dan a la democracia. Como nunca antes, se permitió que cualquier ciudadano, y no solo militantes del partido, escojan al precandidato que deseban que los represente en las elecciones generales. Su contrincante más popular fue el ex sacerdote y ecologista Marco Arana, pero al llegar la votación, lo superó 43.3 % a 37.4 %. Desde ahí, oficialmente entro a la carrera presidencial y la hemos visto aparecer en distintos programas intentando exponer sus propuestas (un gran énfasis en intentando).


Como era de esperarse, su popularidad también ha causado furor en los sectores más conservadores de nuestra sociedad. Entre ellos, están los medios de comunicación. Desde la oficialización de su candidatura ha sido altamente cuestionada por sus propuestas políticas. Pero no por un historial sucio (como debería ser con cada político cucufato que se presenta), pero por el simple hecho de ser de izquierda. Y no es que esté intentando ser partidario, pero esto es algo que nuestros medios han hecho con descaro total. 

Un claro ejemplo es la famosa pregunta de: “¿Qué piensas de Venezuela?”; que realmente significa: “¿Es Venezuela una dictadura?” Y “¿Qué tanto simpatizas con el régimen venezolano?”. Esto ha sido un tema de conversación desde la precandidatura, y como pasó con Marco Arana en su momento, su discusión no ha favorecido a la candidata presidencial. Y no solo por la presión mediática que se ha generado alrededor de esta pregunta. Sino más bien por la propia incapacidad de Mendoza de distanciarse de su ideología y reconocer las cosas con un punto de vista más “neutro” o populista. Es cierto que por definición Venezuela no es una dictadura (ya que su líder ha sido elegido democráticamente), pero el nivel de corrupción y autocracia que ejerce ese régimen no es digno de tantas explicaciones. 

En sus intentos por brindar una definición exacta de Venezuela (que al igual que el Perú es una democracia deficiente y no una dictadura) ella ha dado la impresión de que no puede responder la pregunta de una manera directa y breve. Viendo su historial y las ideas que ofrece, es obvio que Mendoza no es ninguna extremista ni simpatizante con gobiernos autoritarios. Pero eso no le interesa a la prensa, ni a la derecha en general. Esa clase de preguntas están diseñadas para desestabilizar a candidatos de izquierda, porque saben que a algunos les cuesta distanciarse de sus principios ideológicos.

Al intentar no ceder ante los juegos de la prensa, irónicamente, terminó cayendo en lo que ellos querían: una respuesta técnica que el espectador común no racionaliza. ¿Para qué? Para poder darle vuelta al asunto e implicar cosas como: “¿Quiere, Verónika Mendoza, una dictadura en el Perú?"; el tipo de bobería que el publico promedio se come como pan caliente.

*Cada vez que un izquierdista la caga, esto pasa :(

Esto es algo que pasa a menudo con los políticos izquierdistas de nuestro país. Se enredan con términos técnicos y defienden sus principios hasta un extremo que a veces se les hace difícil llegar a un consenso con personas de otra corriente ideológica. Los que caen en esto son los famosos “caviares”; lo cual está bien en tu exposición de arte posmodernista que representa la lucha de pueblos indígenas bajo un sistema neocolonial, pero no en una plataforma nacional como es una candidatura presidencial. 

A veces hay que jugar pelota (o más bien, jugar política) con el lado opuesto para llegar a un acuerdo en una discusión.  No solo para que el periodista se calle y deje de joder con preguntas estúpidas, sino para mostrar que no estás fuera de contacto con algunas ideas populistas y así apelar a un público más amplio. Y eso, mis lectores más caviares, no es venderse, es hacer política. 

Como algunos sabrán, existe un fuerte sentimiento antiizquierda en el mainstream político, debido a nuestro desafortunado pasado con el velasquismo y el senderismo. Así que existe el absurdo prejuicio de que ser de izquierda es ser extremista. Por esto, es que nuestros medios han considerado importante saber qué piensan los candidatos de izquierda acerca de otros regímenes de izquierda; como un torpe intento de medir su extremismo. Entonces, ante el claro ejemplo de un gobierno deficiente de izquierda en nuestra región (que está en tales condiciones no por ser de izquierda, sino por ser autoritario, corrupto y liderado por un ex chofer de bus), el tema ha sido de relevancia en distintos programas “periodísticos”.


*Los periodistas del Pedú. Fuente: El Panfleto.

Pero ese no ha sido el único tema de discusión que ha causado revuelo. Hace unas semanas, en el programa Cuarto Poder, se cuestionaron dos de las propuestas políticas de la candidata. Y no porque sean ideas jaladas de los pelos (es más, son dos de las propuestas más sensatas que se ha escuchado hasta ahora en la campaña electoral). Sino porque Sol Carreño y Augusto Thorndike son periodistas que ponen su agenda política por encima de su objetividad. Como dijo el premio nobel de economía Joseph Stiglitz: “La derecha mete miedo cuando no puede convencer a la gente”.

Las propuestas a las cuales me refiero son: 1. La regulación de los medios de comunicación; 2. La estatización de la producción de recursos naturales. Cualquiera que esté consciente de la situación actual de nuestro país se da cuenta de que estas propuestas abordan soluciones a dos graves problemas. El primero, a la concentración de medios. Para empezar, el Grupo El Comercio es dueño de 80 % de la prensa escrita. Además, varios canales transmiten el mismo contenido basura. Lo que Verónika propone es crear un consejo de regulación y supervisión de medios, autónomo del gobierno y los propietarios, para asegurar la pluralidad informativa. Es decir, un ente independiente que asegure que no haya un monopolio mediático. 

Pero en el cerebrito de Sol Carreño, esa propuesta “coincide con gobiernos autoritarios” y “atenta contra la libertad” y “se parece a lo que hizo Velasco”. Claro, porque la libertad significa poder escoger entre cinco periódicos, cuatro revistas o tres canales que pertenecen al mismo dueño o emiten el mismo contenido. 

*Carlincatura del 26 de Octubre. Fuente: La República.

El segundo problema que busca solucionar Mendoza, es el uso de nuestros recursos naturales. Lo que ella propone es un cambio en la ley de hidrocarburos. Esto significa que en un eventual gobierno suyo, los contratos con las empresas de extracción serian para que el estado defina el uso del recurso natural una vez que la empresa privada lo haya extraído. Dado que actualmente no tenemos control sobre lo que se hace con NUESTROS recursos y recibimos 1,5 % de las utilidades, esta idea parecería tener sentido. Mejor aun porque la propuesta de Mendoza también implica la participación de las comunidades y gobiernos regionales en la decisión de lo que se hace con los determinados recursos.

Pero en el cerebrito de Sol Carreño, eso también está mal porque no fomenta el “emprendedurismo”. Pero, ¿emprendedurismo de quién? ¿Qué peruano es dueño de las corporaciones que saquean nuestra tierra y nos dejan con un sencillo como recompensa?  ¿O se refiere al emprendedurismo de los gerentes generales que están en Norte América o Europa rascándose la panza mientras todo se va a la mierda en las comunidades indígenas? Son choques ideológicos como estos los que te hacen decir: “¿Quién está mal? ¿La persona que quiere igualdad? ¿O la persona que promueve odio y mentiras, todo, bendito sea, por la empresa, la economía, el PBI y etc.?

Obviamente, los ataques no solo han venido de los “perriodistas” falderos de la derecha. Numerosas figuras políticas e intelectuales han salido en su contra. Algunos han dicho que ella es incapaz de asumir el rol de presidenta y otros la han acusado de ser una falsa mesías que solo busca obtener poder (pero si en verdad solo busca poder ¿Por qué no decidió quedarse con el partido que actualmente está en el poder? no sé, digo no mas) Y el otro choque ha sido con uno de sus contrincantes en la carrera presidencial: PPK. 

Una de las propuestas presidenciales de Mendoza es hacer que el gas natural de Camisea funcioné para los pobladores; es decir, que su exportación beneficie la economía local. En el gobierno de Toledo, Kuczynski le facilitó a la empresa Hunt Oil la explotación de ese gas; que como sucede con todo acuerdo transnacional en el Perú, la corporación se beneficia más que el país. Por esta razón, Verónika ha mostrado su preocupación por la candidatura de PPK, ya que señala que tiene demasiada lealtad al imperio norteamericano. De paso, en esta discusión surgió lo de su doble nacionalidad. Kuzcinsky respondió con un intento de tildarla de hipócrita por el hecho de que ella también tiene doble pasaporte. Sin embargo, el problema con ese argumento es que Mendoza heredó el pasaporte francés de su madre; mientras que PPK, le vendió su alma a los Illuminati (sector financiero norteamericano) para conseguir su pasaporte estadounidense.


La propuesta mas reciente de Mendoza es hacer un ajuste en el sistema de pensiones, debido a que las AFP han incrementado la esperanza de vida y la edad de jubilación (lo cual ha resultado en la reducción de las pensiones para quienes se jubilen a partir del 2016). Su propuesta se basa en recolectar mayores impuestos de empleadores y empresas para impedir que las personas de mayor edad pierdan el dinero que necesitan. Esto se basa en el principio de la solidaridad y en responsabilizarnos por cuidar a nuestros ciudadanos mas vulnerables. Hasta ahora, por esta idea, no ha salido nadie a etiquetarla de chavista, pero démosle unas semanas a la derecha para salir a decir que esto "atenta contra la libertad".

Así que como pueden ver, hasta ahora Verónika no la ha tenido fácil. Y no por tener ideas absurdas (como la tienen los candidatos más populares…), sino por tener propuestas que no siguen el corrupto statu quo del neoliberalismo. Pero, a pesar de los atentados en contra de su credibilidad, bajo cualquier circunstancia, ella ha mostrado calma, transparencia y seguridad. Siempre lista con una respuesta para cualquier tonta pregunta o intento de ataque; y no del tipo de respuesta preparada que hace un político por conveniencia, sino del tipo que muestra que REALMENTE sabe de lo que está hablando.

EL HÉROE QUE MERECEMOS:


En una época en la que etiquetan a nuestros compatriotas indígenas como “terroristas”. En la que  se promueve la discriminación a nuestros compatriotas homosexuales (con los argumentos de la iglesia pedófila). Y que se demoniza al aborto por violación con argumentos de que si no hay “lubricación” no hay embarazo, es algo seguro decir que Verónika Mendoza es una de las pocas congresistas que tiene los pies puestos sobre la tierra (y la cabeza sobre los hombros)

Verónika Mendoza no solo se define por sus puntos de vista progresivistas y socioliberales, sino también por su convicción política (algo de lo que hasta políticos con “experiencia” como Alan, PPK y Keiko carecen). Hasta el momento ha mostrado ser firme con sus posiciones. No ha ejecutado ni un “flip-flop” por conveniencia, como lo hacen la mayoría de políticos (PPK con la ley pulpín, Keiko con la revelación de #Keikaviar o Alan García con todo su plan de gobierno del 2006). Su único lapsus ha sido ser tránsfuga del partido nacionalista. Pero, ¿quién la puede culpar? Claramente, ella es (y siempre ha sido) de la izquierda; mientras que el gobierno actual, a pesar de haberse vendido como socialista, ha sido el mismo gobierno de derecha que se pone de rodillas antes las empresas transnacionales.

Es obvio que no dejó el partido por conveniencia política, sino más bien por discrepancias ideológicas. Ella no dejó el partido, el partido la dejó a ella. Y esto es algo que Mendoza ha dejado en claro. Desde su salida se ha mostrado crítica ante todas las falacias que ha cometido nuestro gobierno; siempre firme a sus argumentos basados en la defensa de la democracia y los derechos humanos. Es decir, siempre fiel a sus principios sin importar la conveniencia política o económica que puede resultar de la situación (algo que sucede demasiado a menudo). 


Entonces no solo son sus ideas (que por cierto son las propuestas NECESARIAS para mejorar nuestro país), es su carácter lo que también la hace una buena candidata a la presidencia. Verónika Mendoza es alguien que muestra que realmente cree lo que dice y que es inmutable a las críticas poco argumentadas del establecimiento político. Pero su atractivo también va más allá de todo eso. Porque a diferencia de todos, ella es una candidata relacionable. Representa el pensamiento del siglo 21, no el conservadurismo obsoleto que promueve la mayoría de candidatos. 

Es por eso que su popularidad no es ninguna novedad. Estamos en un momento de la historia moderna en el que varias personas (en especial las más jóvenes) están adoptando valores de izquierda; valores socialistas y valores anticapitalistas. Las nuevas generaciones, a diferencia de las antiguas (generación Aldo Mariátegui), no piensan que seguimos en la guerra fría o que cualquier muestra de izquierdismo significa un “atentando a la libertad”. 

En el mundo, esto se ejemplifica con el surgimiento de partidos como “Podemos” en España y “Syriza” en Grecia, o la elección del nuevo líder del Partido Laborista en Gran Bretaña, Jeremy Corbyn. O la elección del nuevo presidente canadiense Justin Trudeau (Partido Liberal). O mejor aún, con la candidatura presidencial estadounidense, con una alta probabilidad de ganar, de Bernie Sanders; un autoproclamado socialista democrático buscando ser líder de la tierra del capitalismo. 

*Bernie Sanders (EEUU) y Jeremy Corbyn (Gran Bretaña)

Y ese sentimiento se debe a que las generaciones nuevas se han criado viendo las consecuencias del neoliberalismo. La disparidad económica y social, la lucha insensata por poder y recursos, y los demás excesos causados por el capitalismo, han dado lugar a generaciones con mayor sensibilidad social. Como dije, esto se está dando principalmente en Norte América y Europa. En gran parte, porque son regiones con una cultura política desarrollada, que además han visto los frutos económicos y sociales de políticas de izquierda. Pero, lamentablemente (y aquí es donde mueren nuestras esperanzas), ese no es el caso en Perú.

EL HÉROE QUE NECESITAMOS:


La relevancia política de Mendoza se debe a que su electorado son personas desconectadas del mainstream político peruano; personas de la misma corriente populista que los movimientos de izquierda en Estados Unidos y Europa. Así que su popularidad se ubica entre personas principalmente jóvenes, personas políticamente informadas y los más fieles a la caviarada (generación tía Susy). A pesar de estar recibiendo cobertura mediática, por la actitud de la prensa, es obvio que se le da atención no para concordar con ella pero para cuestionarla. Por todo esto, no es sorpresa que se encuentre en el 1 % de intención de voto. Pese a manejar con excelencia los temas de coyuntura, es como si no se le tomara en serio. Básicamente, por que no piensa como la mayoría de peruanos. 

Es cierto que el Perú ha crecido bastante en los últimos quince años. Pero ese crecimiento ha sido principalmente económico, no ideológico. Y esto no tiene que ver nada con izquierda o derecha, tiene que ver con cultura (aunque no es casualidad que la izquierda luche más por vivir en el siglo 21 y no en el año de la pera). Por esa razón, cuando alguien como Verónika Mendoza se presenta (y también porque la izquierda en nuestro país es desorganizada y a veces ineficiente), solo figura en el 1 %. Es por eso que también los medios, tan exitosamente, logran moldear la opinión pública a través del periodismo como el que se vio en Cuarto Poder.

*Ahora que ya han arrancado las campañas, todos quieren hacerse los moderados.
Sin embargo, sus políticas e historial dicen otra cosa.

Tan solo hace unas semanas salió una encuesta que estadificaba las ideologías políticas de los peruanos. El dato que preocupaba no era que 15 % se consideran de centro, 16 % de izquierda y 24 % de derecha; si no que un 45 % no se identifica con nada. Y si conoces a nuestro país, sabes que esto no es por ningún sentimiento populista de anarquía, sino más bien por falta de información al respecto y la falta de fe que se tiene en el sistema. Esto en parte es culpa de nuestro sistema político que se ha convertido en un circo en el que no existe ideología; solo conchudez y corrupción. Pero también es por la poca voluntad de ciertos sectores por participar en actividades políticas.

La ignorancia, la desventaja y la alienación son producto de los errores de nuestros gobiernos pasados, pero quienes disponen del poder para generar cambio, tampoco lo ejercen. Recién estamos empezando a ver mayor voluntad política por gente como Verónika Mendoza, que han incentivado un proceso democrático de la elección de candidatos (no las candidaturas de facto como las de Keiko, PPK, Alan, Acuña y Toledo). En los últimos años, además, mayores manifestaciones se han estado dando en protestas de derechos civiles. Principalmente, por personas jóvenes y de clase media. Lo cual es una muestra de oposición a como está funcionando el país. Sin embargo, como lo muestran los periodistas de nuestros medios, la mayor parte de ese sector social sigue apostando por ese mismo modelo anticuado bajo el que casi siempre hemos estado. No por una gran discrepancia ideológica, pero por que la desinformación y desinterés acerca de la política, lleva a que muchos sigan el pensamiento de quien se lo impone o el pensamiento popular. Y por desgracia, los que principalmente imponen son aquellos que le sacan mas provecho económico al sistema.

*Choledo, Majin Buu y el Chancho/Vaca/Rata haciendo de las suyas.

Por esa falta de voluntad política izquierdista, se le ha hecho (y aun se le hace) muy fácil  a la derecha moldear la opinión pública hacia un discurso derechista; sin importar si alguien se identifica con alguna ideología o no. Así que por más razonables que parezcan las propuestas de Mendoza, su discurso (por ahora) no va a alcanzar una plataforma nacional. Mientras la mayoría de personas siga desinformada y no participe en el proceso político, desafortunadamente, se va a guiar por la opinión pública. Y el consenso público, respecto a la política en nuestro país, sigue siendo aquel impuesto por los intereses financieros y valores conservadores; es decir: el sistema neoliberal y la derecha en general.

Algunos dirán: “Pero en el 2011 se eligió un gobierno de izquierda”. Sí, pero miren el desastre que ha sido. Con todo lo que ha pasado, la derecha (irónicamente el mismo equipo para el que este gobierno ha jugado) tiene suficientes municiones para desacreditar cualquier esfuerzo izquierdista. Como ya lo vienen haciendo. Además, la campaña de Ollanta se basó en un sentimiento nacionalista e indigenista, que a pesar de que Mendoza también lo promueve, Humala lo logro vender de una manera más efectiva (ya que de hecho tiene más rasgos físicos parecidos a su público que Mendoza). También, su victoria se debió a que su discurso se dirigió y resonó en los ciudadanos de provincia (la mayoría del país). Y aunque Mendoza también lo esta haciendo, su discurso parece solo tener resonancia en Cuzco y Lima (en parte por que ella no parece salir de Cuzco o Lima...)


*Ollanta 2011: El tipo de espectáculo que se requiere para ganar la presidencia
(más un huevo de promesas vacías)

Otros factores que le permitieron ganar a Humala, fueron el anti-voto contra Fujimori y la cantidad de plata de la que disponía su campaña. Y como bien saben, sin carty no hay party; o sea, sin plata, no hay nada. El partido de Véronika, Frente Amplio, está recaudando fondos a través de donaciones. Además, están manteniendo cuentas de sus gastos para justificar todos sus ingresos y mantener transparencia. Comparado con los millones de soles que flotaban en la campaña venezolana de Ollanta, a Frente Amplio le alcanza  como para irse a Huacho y no a todo el país como el presidente (y eso ahí, es el precio de la honestidad: estar misio).

Algo mas, también es que Ollanta había estado haciendo campaña desde las elecciones anteriores contra Alan. Verónika, por otra parte, carece de esa fuerza política (que lamentablemente en parte es payaseo). Y peor aun, es una cara nueva en la escena nacional. Eso es lo que mas tiene yendo en su contra. Es demasiado joven (34). Nadie la conoce. A pesar de decir que conoce a todo el monstruo político por dentro; hablar elocuentemente y mostrar dominio total de los problemas que enfrenta nuestro país, se percibe como alguien que carece de experiencia. (Lamento decirlo pero...) Se percibe como el estereotipo de joven, de clase media, caviar que te habla como si te está leyendo su tesis en ciencia política (algo que pone arenosos a la derecha y a muchos que siguen el mainstream político). Igual que Susana Villaran, ella representa la izquierda de clase media. La izquierda limeña que por mas progresivista y bien intencionada que sea, no es algo con lo que la mayoría del país se puede identificar.

*Con lo que la mayoría del país se identificó en el 2011. Aunque ahora tiene sentido... 
¿Quien de nosotros no se ha subido a una combi?

No hay duda de que Verónika Mendoza es hábil o capaz (de hecho, parece más que todo el circo que tenemos como candidatos). Pero más años adentro del "monstruo político" la van a ayudar a desarrollar esas habilidades de persuasión y negociación que muestran los actuales ""líderes de la política"" (doble “ “ porque están lejos de ser verdaderos líderes). Y es, por esas razones, que Verónika Mendoza no va a ser presidenta (por ahora), ni tampoco es la persona que necesitamos en este momento. A pesar de tener todas las ideas correctas y un carácter incorruptible, ha mostrado carecer de la fuerza política para sacar adelante su campaña. Lo cual también crea dudas acerca de cómo sacaría adelante a nuestro país. Si fuese presidenta, para lograr ciertas cosas, tendría que llegar a un consenso con el resto del gobierno que, de seguro, le obstruiría el camino. Eso o hacer las cosas a la mala. Pero una vez que abusas del poder, pierdes todo tipo de mérito democrático; y, según el discurso de Verónika, esa es una situación que no parece que vaya a suceder (ni que tampoco debería). 

Nuestro país sí está listo y debería unirse al resto del mundo en ciertos temas como la unión civil o la despenalización del aborto. Pero, si hay algo que nos ha enseñado nuestra baja cultura política, es que a la mayoría de personas no les interesan las ideas en específico, sino más bien cómo se las venden y en especial QUIÉN se las vende. Así que, mientras Verónika no pueda distanciarse de la imagen de candidata “caviar” (algo difícil también por lo jodidos que son los medios y demás políticos), va a ser difícil que el mainstream político se identifique con ella; sin importar si están de acuerdo con sus ideas o no.

Entonces, ¿quién es el candidato que necesitamos? No sé quién, porque la verdad que eso depende de la subjetividad de cada uno. Por un lado tenemos a Keiko, quien apela a gran parte del mainstream político, pero bueno... por su apellido ya no hay mas que decir. De ahí está PPK, quien se ha mostrado ser más socialmente liberal que sus contrapartes, pero representa el sector financiero que tiene tanto poder sobre la política y que urgentemente necesita cambiar. Y luego están el resto de candidatos, que en su esencia son la continuación del statu quo (más narcoindultos o lavado de activos).

Nuestro presidente tiene que ser alguien que pueda traernos ese cambio social que tanto necesitamos pero que pueda rozar hombros con el establecimiento político para así llevar a todo el país adelante. Aunque signifique continuar el modelo económico e ir modificándolo lentamente (ya que cuestionar el libre mercado parece ser lo que impulsa a la derecha a lanzar su propaganda antiizquierda). Pero esto tampoco significa que debemos rendirnos con nuestros ideales. Es por algo que el movimiento de Verónika Mendoza se llama “Sembrar”. Estoy seguro de que ella, como cualquiera, se da cuenta de que debido a la condición política de nuestro país, es imposible que sea elegida presidenta. Pero la idea de su candidatura es empezar a trabajar para el futuro.

Así que al votar por ella, no estás desperdiciando tu voto. Estás aportando al cambio; al cambio para que los valores modernos de izquierda se vayan incorporando al mainstream político de nuestro país. Esta campaña es para Verónika Mendoza presidenta 2021 (aunque siendo Perú, mas como 2026 o 2031)Si los ciudadanos empezamos a participar en el proceso político y empezamos a votar por nuestros ideales (y no porque ya que chucha pues), podemos lograr ese cambio que tanto necesitamos. Hasta que llegue el día que elijamos un líder que verdaderamente sea capaz de llevar esta nación para adelante. Y quizás esa persona que elijamos sea Verónika Mendoza; solo el tiempo lo dirá. Pero por ahora, como dijo James Gordon al final de El Caballero de la Noche, ella es el héroe que merecemos, pero no el que necesitamos.


lunes, 26 de octubre de 2015

QUEEN NADINE Y SUS FIELES SÚBDITOS

UNA HISTORIA DE CONCHA... HARTA CONCHA


La semana pasada fue estremecedora para el Partido Nacionalista, en especial para su lideresa. Se tomaron malas decisiones, se trazaron líneas y se hizo una clara muestra del nivel de conchudez que se maneja el partido de gobierno.  Como todos sabrán, durante este último par de meses, el caso “Nadinegate” ha estado generando bastante polémica. Preguntas como: ¿Son sus agendas? ¿Es una conspiración del aprismo? ¿Está diciendo la verdad la primera dama? han surgido en la discusión; y con toda razón, ya que Nadine Heredia ha mostrado ser igual de transparente que una pared de ladrillos. Pero la semana pasada, este drama tomó un giro inesperado, el cual fue un autogol de la primera dama. 

Con esto, me refiero a la destitución de la procuradora de lavado de activos, Julia Príncipe Trujillo, por el ahora exministro de justicia, Gustavo Adrianzén. Esto se hizo efectivo mediante un documento firmado por: el presidente Ollanta Humala, el primer ministro Pedro Cateriano, el ministro del interior José Luis Pérez y el propio Adrianzén. Esta sospechosa decisión llevó a que cualquier persona con un poco de cerebro, especule que esto fue obra de Nadine. Si ella realmente es inocente y quiere absolverse de las acusaciones, ahora se ve difícil que lo logre (aunque estamos en el Pedú, así que uno nunca sabe).

El primer ministro, la reina y el bufón.

NADINEGATE:


Antes de continuar, para hacerles entrar en contexto, haré una breve recapitulación de lo que ha estado sucediendo con la señora “caré ratón” (aunque a estas alturas, ya se le puede considerar “caré rata”). Si no has estado escondido debajo de una piedra, de seguro has visto un titular con las palabras “las agendas de Nadine” por todos lados (hasta por la huevas ya). Bueno, básicamente, esto se trata de cuatro agendas que fueron mostradas a la prensa en agosto por el exnacionalista Álvaro Gutiérrez. Los apuntes que hay en estas libretas señalan transacciones millonarias que vinculan al gobierno con corporaciones y empresarios corruptos

Cuando esto salió a la luz, justo habían pasado dos meses desde que Nadine salió victoriosa en un juicio por lavado de activos (sobrevisto por la misma Julia Príncipe). Dicho caso se trataba de la procedencia sospechosa (y venezolana...) de contribuciones hechas a su partido en el 2005. Ella ganó ese juicio mediante un habeas corpus, pero aun así, por lo que implicaba la evidencia, perdió más credibilidad que Cipriani cuando defiende a pedófilos. 


En el momento en que surgió lo de las agendas, la reacción de Nadine fue jurar su inocencia ante los medios. Ella admitió que algunos apuntes eran datos verdaderos de transacciones legítimas, pero etiquetó las agendas como una obra de falsificadores. Aun así, éstas llegaron a las manos de la procuradora de lavado de activos, Julia Príncipe, quien las entregó al Ministerio Público. Nadine calificó estas agendas como pruebas contaminadas y negó su validez ante cualquier proceso legal. En su defensa, salieron teorías de que esto era un complot armado por su ex empleada, Micheline Vargas, en conjunto con Álvaro Gutiérrez (que ahora empleaba a Vargas), propiciado por el partido aprista. A pesar de esto, la procuradora salió a declarar y afirmó que tras una investigación, había concluido que las agendas sí pertenecían a la primera dama. Mencionó que las actividades económicas de Heredia y su familia no justificaban los ingresos millonarios apuntados en las libretas. 

Después de esto, Nadine tuvo un lapsus tras un intento fallido de ser shakesperiana. A través de un DM en Twitter, le dijo a Rosa María Palacios: “La verdad es mi letra. Pero no puedo adelantarme…”. Cuando la periodista expuso el tuit, Nadine se arrepintió y salió a declarar que tuvo la intención de decir “la verdad, es mi letra” (o sea, la verdad es su defensa; su firma) ¿La diferencia que hace una coma, no? Bueno, a raíz de todo esto, las agendas se convirtieron en pruebas relevantes para las acusaciones previas por lavado de activos.

Esa Nadine... tira su rrioba cuando teclea

Este caso regresó a la fiscalía, donde se recopilaron testimonios de varias personas relacionadas a las agendas, incluyendo Julia Príncipe. A diferencia de otros personajes que trataron de cubrir a Nadine, ella se mantuvo firme e insistió en la autenticidad de estas libretas. Por consiguiente, se le solicitó a la primera dama que se sometiera a una prueba para determinar si era su caligrafía. Sin embargo, Nadine se negó; dijo que solo aceptaría si se tratara de un proceso legal “justo”. Tras un mes de deliberación, Heredia y su abogado, Roy Gates, no pudieron contra la evidencia. Por esto, el caso pasó al Tribunal Constitucional, donde, después de un voto, derogó el habeas corpus que liberó a Nadine en junio. En otras palabras, se reabrió el caso, y Nadine está volviendo a ser investigada por lavado de activos. Y ahora que ya saben de qué se trata el “Nadinegate”, podemos entrar al nuevo capítulo del “House of Cards” criollo; o como dicen en Utero"Jato de Naipes".

EL PEDIDO DE LA REINA:


Este pasado martes, 20 de octubre, la procuradora de lavado de activos, Julia Príncipe,  fue destituida del cargo que ocupaba desde el 2009, después de 13 años de servicio público. El ahora ex ministro de justicia, Gustavo Adrianzén, manifestó que esta decisión se debió a que ella no pidió permiso para declarar ante la prensa acerca del caso de las agendas (¿y?). Cabe recalcar que la presencia mediática de Príncipe se debía en gran parte a que, durante los últimos meses, el primer ministro Cateriano y Adrianzén habían atentado en contra de su reputación. La habían acusado, constantemente, de estar mintiendo (irónicamente, por decir la verdad acerca de Nadine). Así que sus repetidas declaraciones ante la prensa, tenían que ver más con defender su nombre que con “manchar” el de la primera dama.

Carlincatura del viernes 16 de Octubre. La República.

Aun así, a las cabezas del oficialismo les pareció necesario removerla de su cargo. Como se pueden imaginar, esta decisión causó que todos en el Congreso se vuelvan locos, especialmente las bancadas apristas y fujimoristas. Tanta fue la indignación, que se hizo una petición para censurar al ministro. Incluso se recopilaron los votos suficientes para hacerlo, pero antes de que se pudiera hacer efectiva la censura, Adrianzén renunció a su cargo. Según el ex ministro, la ahora ex procuradora se había vuelto una persona en la cual no se podía confiar, porque durante las últimas semanas había mostrado una actitud “confrontacional”. Argumentó que las acciones de Príncipe ante la prensa fueron “inconstitucionales” y que eso le dio a él (y al presidente, al premier y al ministro del interior) todo el derecho a destituirla. 

Añadió que, además, parte de la desconfianza hacia ella, se debe a que su ex esposo está siendo investigado por lavado de activos. Pero, el problema con eso es que ella ha estado divorciada de él desde el 2001, por lo que las acciones de su ex cónyuge no tendrían por qué tener relevancia. Además, Julia Príncipe tiene una trayectoria transparente y objetiva en sus años como funcionaria pública. Ha estado a cargo de casos como el de Comunicore, la mafia de Orellana, y Ecoteva; siempre defendiendo los intereses públicos y no los privados. Incluso, en algunas ocasiones, por solo hacer su trabajo, ha recibido amenazas de sicarios (y con la poca gente honesta que hay en nuestro gobierno, eso dice bastante).

Gustavo Adrianzen vs. Julia Príncipe

Peor aún, cuando se enteró de su destitución, no fue a través de una notificación oficial. Recibió una llamada de una periodista en la mañana del 20, y así fue como se enteró de la noticia. Ante esta evidente muestra de abuso de poder por parte del partido oficialista, Julia Príncipe se pronunció inmediatamente a los medios. Sus palabras fueron: 

“Yo soy la piedra en el zapato para el gobierno. Lo que dijo el ministro Adrianzén es una bajeza. Es increíble que el ministro diga eso, no merece estar donde está. El ataque es al mismo estilo de la mafia de Orellana…sé lo que puede venir, estoy preparada para todo. El país se va a dar cuenta de lo que ha pasado. Yo tenía que defender mis principios, la justicia. No soy una procuradora genuflexa.”


Unos días después, la ex procuradora afirmó que la siguiente semana (o sea, esta semana) estaría tomando acciones legales. Ella considera que la decisión del gobierno fue injusta y arbitraria, y que por esa razón apelará en contra de la resolución que la destituyó.  También compartió que se siente preocupada por el rumbo que tomará el caso de Nadine. Lo que le perturba es el hecho de que el presidente Ollanta Humala sea el encargado de elegir al próximo procurador de lavado de activos. Y tiene toda la razón para estar fastidiada. Después de todo lo que ha ocurrido, no queda más que pensar que la persona que el presidente elija, va a ser alguien que trabaje a favor de la primera dama. 


Julia Príncipe vs. Nadine Heredia

SALEN LOS CONTRICANTES:


Pero no fue solo la victima de esta historia quien tuvo algo que decir acerca de las acciones de Ollanta y compañía. Ana Jara y Daniel Abugattás, dos de las caras más representativas del partido de Humala, también se manifestaron en contra de la decisión. La congresista y ex premier (Jara), se expresó a través de un tuit en el cual calificó a la destitución como algo innecesario, imprudente e inoportuno. Mientras que Abugattás, dijo: “Este es un disparo en los pies”, ya que esto, claramente, ha sido una muestra de cómo el gobierno está perdiendo su rumbo. 

Como era de esperarse, el chancho/vaca/rata, Alan García, no perdió tiempo en entrar a su red social favorita (Twitter) y ofrecer su punto de vista al respecto. Después de escuchar las declaraciones de Adrianzén en defensa de su decisión, el ex presidente tuiteó: “Las respuestas del Ministro en RPP son catastróficas. No se atreve a decirlo, pero saca a la Dra. Príncipe por orden de la reina”. (Ese Alan, siempre tan figurativo) Y por más concha que haya en cualquier cosa que dice RatAlan García, el autor del baile del “teteo” tiene razón. Se supone que vivimos en una pseudo-democracia, no una monarquía. Las acciones del gobierno han dado la impresión de que cuando las cosas no van como ellos quieren, no basta más que manipular el sistema para salirse con la suya. Y aunque nieguen que eso haya sido una muestra recontra cara de palo de corrupción ¿Por qué deberíamos creerles? Tras el juicio de lavado de activos, las agendas y el transfuguismo de varios congresistas, ahora ex nacionalistas, no quedan más razones para confiar en este gobierno. Peor aun con el caso que han armado para justificar sus recientes acciones.




Para empezar, los argumentos detrás de la destitución de Príncipe, son más débiles que los argumentos para que Keiko sea presidenta. Segundo ¿desde cuándo es ilegal declarar ante la prensa? Peor aun cuando esa declaración es algo que ni el peruano menos informado no sabe, y es algo que la procuradora ha repetido en varias ocasiones. O sea, porque las agendas pasaron a ser evidencia concreta para un caso, ¿ya no se puede hablar de ellas? ¿Cuántos casos se ven en la tele semanalmente en que un policía o fiscal revela cada detalle? Como la acusada es la primera dama, ¿entonces no se puede decir nada? O más bien, como una funcionaria pública no está jugando en el mismo equipo que el gobierno ¿está bien separarla de su cargo? 

No es por lanzar teorías de conspiración, pero esto huele a que el ex ministro de justicia hizo justicia cuando más le convino; y que destituyó a Príncipe porque ahora que el caso por lavado de activos se ha reabierto, ella presenta la mayor amenaza a la primera dama. Pero, aunque hayan encontrado una manera de asegurar su bienestar legal, la repercusión mediática de este evento solamente ha añadido más leña al fuego (y aquello que se está quemando, peor que un monje budista en protesta, es la pareja presidencial).




Pero ChanchAlan no fue el único que tuvo algo que decir al respecto. La siempre infaltable, hija del imperio del sol, Keiko Fujimori, salió ante la prensa para compartir su opinión. Dijo que este escándalo fue un gesto político que no tiene que ver nada más que con defender a la primera dama e impedir que se sepa la verdad. Además, le pidió al presidente Ollanta Humala, que haga un esfuerzo para que nuevamente se gane la confianza del pueblo peruano (un poco tarde su pedido…). Mostró solidaridad con Julia Príncipe e hizo un llamado a que el próximo ministro de justicia la restituya. Pero, después de eso se hizo un autogol peor que el de Nadine, cuando le exigió al presidente que separe a su esposa del cargo de primera dama. Según Fujimori, Heredia merece esta penalización, por usurpación de poder y por interferir con el orden constitucional.

Como pueden imaginar, esto desató una pelea de gatas entre la primera dama y la hija del ex dictador. Pero antes de que Nadine se pronuncie, el pasado de Keiko resonó por los medios y por el Congreso. El problema con lo que dijo la líder de Fuerza Popular es que la primera dama no es una funcionaria pública, no es un cargo oficial, no es un cargo de verdad; por ende, no hay ningún medio por el cual “remover” a una primera dama. La única vez que eso ha sucedido fue en el año’94, cuando su papá, Alberto Fujimori, separo a su mamá, Susana Higuchi, del cargo y la remplazó con nada menos que con la propia Keiko.

Un poco de sátira de parte de El Diario de Jhon Ney, siempre dándole con palo a los fujiratistas.

Lo peor de todo fue que cuando eso sucedió, salieron a la luz acusaciones de tortura contra el entonces presidente. Así que cuando la china exigió la separación de Nadine del cargo, nadie se demoró en asociar sus palabras con lo que le pasó a su mamá. Fue como que: “Un momento… ¿Keiko quiere que Ollanta dope y electrocute a Nadine en el sótano del pentagonito, y que Illary Humala sea la nueva primera dama?”. De por seguro que la china no quiso decir eso. Pero igual. Después de haber sido primera dama, haber utilizado el puesto para fines personales, y nunca haber sacado cara por su madre, Fujimori es la persona menos indicada para hacer ese pedido. Su intención quizás fue buena, pero hay que tener una concha kilométrica para decir algo como eso.

Esta imagen es para los peruanos olvidadizos. Tomen nota. No a Keiko.

LA REINA SE MANIFIESTA:


Ahora que ya terminamos con el pequeño segmento de propaganda antifujimorista, regresemos a la historia principal. Para cerrar la subtrama de la pelea de gatas, empezaré por el final de la declaración de Nadine; la porción de su discurso que se dirigió a Fujimori. Heredia respondió que, tras ese pedido, Keiko había mostrado un claro desconocimiento de cómo funciona el estado. Le dijo que seguro se había acordado de cuando su padre le hizo eso a su madre y ella tomó su lugar. Pero la parte más fuerte de su discurso fue cuando le dijo: “Usted no puede comprender lo que es una familia” (buuurn!). Aparte de los ataques personales, también calificó de absurdas sus acusaciones de corrupción. Nos recordó a todos que: “No estamos más en el fujimorato, donde se cerraba el Congreso”. 

Todo esto sucedió poco después de que desmintiera por completo su participación en la separación de Julia Príncipe. Esas respuestas a Keiko quizás fueron lo más emocionante de su discurso. Porque sus argumentos en defensa de las acusaciones en su contra, llevaron a lo mismo de siempre: “soy inocente”. Como si fuese poco, Nadine empezó su declaración una hora tarde. Mientras tomaba agua, se perdía entre los papeles que tenía en mano (seguro no se había aprendido el guion) y miraba hacia abajo con cara de culo, logró calmarse y empezar su discurso. 

Lo inició refiriéndose a la decisión del Tribunal Constitucional de reabrir la investigación en su contra por lavado de activos. Dijo que se sentía desamparada por la justicia de su país y acusó al TC de actuar de una manera inconstitucional. Para ella, esta decisión judicial fue obra de la presión política y mediática que esta hostigándola por las acusaciones de corrupción que la rodean. Es decir, atribuyó sus problemas a una “persecución política” y no a sus propios tropiezos (como apuntar tus transacciones ilícitas en agendas y luego perderlas)

En cuanto a la separación de Julia Príncipe, mantuvo el cinismo en su discurso y buscó la manera de convertirse en la víctima de la situación. Dijo que la destitución de la procuradora había sido una decisión que no tenía relación con su caso jurídico. Defendió su posición afirmando que, si en verdad hubiera sido así, sus acciones no hubieran tenido sentido, ya que ella estaría perjudicándose a sí misma. Argumentó que por eso mismo está siendo cuestionada, porque pasó lo que hubiera pasado si ella tomaba la decisión de arbitrariamente destituir a Príncipe. En sus palabras: "Lo que puedo decir con respecto de esa salida (de Gustavo Adrianzén) y de la señora Príncipe es que soy la más afectada".

Carlincatura del viernes 23 de octubre. La República.

Un par de días después, la ex procuradora declaró ante la prensa, y tuvo la respuesta perfecta ante la victimización de Nadine, algo que pone esta cuestión en perspectiva para cualquiera que cree en el argumento de la primera dama. Ella dijo: “Si mi destitución la afecta o perjudica, ha sido su esposo el que ha determinado mi cese y dio por concluidas mis funciones...”. También, añadió, que por decir eso Nadine es una persona “totalmente confundida”. Y efectivamente, ese parece ser el caso: eso o es una mitómana (más bien, creo que está confundida y también es una mitómana)

Primeramente, porque las órdenes para destituir a Príncipe vinieron del tope de la jerarquía gubernamental; es decir, de los súbditos de la reina Nadine (entre ellos, el presidente Cosito). Entonces, esta destitución, no puede haber sido ideada con el fin de hacerle daño a la primera dama. Algunos se estarán preguntando ¿pero acaso no pensaron en las consecuencias? ¿Como la reacción de los medios y el público? Mi respuesta ante eso es sí. Pero igual se llevó a cabo, porque creo que la respuesta que el gobierno tuvo al hacerse la misma pregunta, fue: “que chucha”. Porque si nos detenemos a analizar la actitud del partido oficialista ante todos los escándalos de su gobierno, podemos encontrar numerosos “que chucha”. Y eso me lleva a mi segundo punto. Otra razón por la cual es obvio que Nadine está detrás de esto.


EL "QUE CHUCHA" POLÍTICO: 


Este último año de gobierno ha sido difícil para la presidencia Humala-Heredia. Los cadáveres en su armario por fin han logrado salir del closet y eso, más un gobierno mediocre, han dado como resultado una persecución política y mediática (totalmente justificada). Así que, ante las adversidades, los que una vez fueron defensores del pueblo, se convirtieron en los defensores de sí mismos. Se unieron al club de los políticos conchudos y cínicos que han gobernado nuestro país. Por cada escándalo, han tomando un paso más cercano a ser recordados como una de las presidencias más corruptas en la historia reciente. 

Y aquí es donde vuelve a surgir el “que chucha” político. Con la aprobación del 12 % del pueblo peruano y una amenaza legal ¡a ellos qué chucha si los medios y la población se indignan! A la mayoría del país, no nos caen bien; pensamos que son ineptos y corruptos (¿por qué será, no?). Entonces ¿por qué debería importarles lo que los demás piensan? Los medios no disponen de poner legal; tampoco vivimos en una democracia, así que cualquier llamado de justicia por nuestra parte, no solucionaría nada. Lo único que le interesa a la pareja presidencial es que Nadine se salga con la suya, ¿y cuál es la manera más efectiva de lograrlo?, interferir con la justicia. Encima, tienen al primer ministro, al ministro del interior, y a numerosos funcionarios públicos a bordo del tren de la corrupción. Así que no hay otra figura de autoridad que les pueda hacer el pare. Con tal de seguir jugando a las chapadas con el poder judicial, ellos felices. Total, les quedan 8 meses de gobierno.


A estas alturas, creo que está claro que la mentira, la conchudez y el cinismo predominan en el discurso político peruano. De Alan a Keiko, a la joyita y el joyón del siglo 21: Ollanta Humala y Nadine Heredia. Tras numerosas acusaciones, respaldadas por evidencia, ellos se han inmutado. No han admitido sus errores y ni han hecho el esfuerzo por decir algo semejante a la verdad (aunque en el caso de Nadine, su letra es su verdad).  

Como dicen los gringos, la semana pasada ha sido un shitstorm (una tormenta de mierda) para la pareja presidencial y su partido. Además de este escándalo, también renunció al partido la vicepresidenta de la nación, Marisol Espinoza. Así que se podría decir que las cosas se están yendo en declive para la presidencia. Algunos (los más optimistas) quizás también dirían que a la pareja presidencial le llegó el momento de ser honestos. Pero después de leer este articulo, es fácil concluir que eso no va a pasar. Porque no fue solo la primera dama quien ejerció el arte de la concha la semana pasada, el presidente también tuvo algo que decir; algo que nos mostró que está en el mismo nivel que su esposa. Durante un evento en Puno, calificó la reapertura de las investigaciones por lavado de activos, como una muestra de “inseguridad jurídica”. Así que como siempre, defendió cada error de Nadine. Incluso uno de sus asesores en ese evento respaldó la decisión de Adrianzén de destituir a Julia Príncipe. Y sí, es su esposa, así que nadie espera que se vaya en su contra, pero si el presidente tuviera algo de carácter, decidiría quedarse callado; o mejor aún, no criminalizaría a la autoridad legal del país. 



Cualquiera que no esté informado acerca de estos temas, al prender su televisor, puede que se crea las declaraciones de inocencia de la primera dama. Y quizás, sí es inocente (OKNO), porque hasta que el caso esté resuelto, no lo sabremos por seguro. Pero aun así, la evidencia señala todo lo contrario. Como dijo el ex nacionalista Omar Chehade, Nadine era una actriz estrella en sus épocas universitarias, así que no nos podemos guiar por el show que arma ante la prensa.

A lo que voy con todo esto es que lo único que nos queda como ciudadanos, es informarnos y analizar cualquier escándalo que suceda en el ámbito político. Porque todo lo que he expuesto en este artículo no es un caso particular; la corrupción es representativa de nuestra política. Si seguimos siendo indiferentes ante lo que sucede, muchos de nuestros problemas jamás se solucionarán. Por eso es que debemos estar al tanto de lo que ocurre y sacar nuestras propias conclusiones. Tampoco podemos guiarnos por la opinión popular o por todo lo que dicen los medios de comunicación (pero en mí si pueden confiar, les prometo que soy honesto).  Debemos tener opiniones informadas y objetivas; y sobre todo saber cómo expresarlas. Si no, el gobierno nos va a seguir agarrando de imbéciles como lo han estado haciendo desde siempre.

Es por eso que para las próximas elecciones, no podemos votar por votar. Tenemos que saber lo que cada candidato tiene para ofrecer, y en base a eso tomar una decisión. Tenemos que votar por alguien que refleje nuestros ideales, que represente los intereses del peruano común; y que, sobre todo, ávidamente crea en la democracia (ehem… sus iníciales son V y M… ehem…) Así que no votemos porque ya pues. Y no votemos porque pensamos que la experiencia política equivale a una buena candidatura. Porque igual como Queen Nadine tiene a sus fieles súbditos que la ayudan a salirse con la suya, el rey Alan y la emperatriz Keiko, tienen a sus fieles subordinados que los ayudan a hacer lo mismo.

*Y ahora, para que se vayan felices, les dejo el video que muestra los inicios como actriz de la primera dama (después de todo lo que ha estado pasando últimamente, creo que ya puede ser nominada a un Óscar).